Visitar a los presos no es un mero acto filantrópico, ni un acto de justicia, mas ciertamente es la manifestación de la verdadera piedad cristiana evidenciada en las sonrisas y las vidas cambiadas de quienes viven sin libertad.
El trabajo principal del ministerio carcelario consiste en visitar, confraternizar, confortar y estudiar la Biblia con las presas del Centro penitenciario Femenino de Paraná, Entre Ríos, Argentina.
Este trabajo, también apunta a proveer a las presidiarias de las herramientas adecuadas para su reinserción en la sociedad una vez cumplida su condena.
El grupo de trabajo esta integrado por un director, un subdirector y una secretaria. Cada sábado de mañana en el salón de visitas del centro penitenciario, se lleva a cabo la labor de escuchar y atender las necesidades que han surgido a lo largo de la semana. Como respuesta a los asuntos de cada presidiaria, se dedican momentos para la oración y el estudio de la Biblia manifestando interés en la resolución de sus conflictos.
Durante los cinco años que lleva en funcionamiento el ministerio carcelario, se han realizado diversas actividades. Entre las más detacadas mencionamos:
Al interactuar con nuestros hermanos cumpliendo condenas carcelarias, descubrimos una faceta del ministerio evangelizador y una forma distinta de vivir y entender la misión de Cristo y el plan de salvación. La experincia de compartir el amor de Dios y nuestra fe con aquellos a quienes la sociedad parece ya haber sentenciado, nos dota de una comprensión unica del amor incondicional que tiene el Creador por nosotros.